{"id":26123,"date":"2020-07-22T21:08:42","date_gmt":"2020-07-23T02:08:42","guid":{"rendered":"https:\/\/vicentematijasevic.com\/?p=26123"},"modified":"2020-07-22T21:10:08","modified_gmt":"2020-07-23T02:10:08","slug":"el-mercado-del-arte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vicentematijasevic.com\/?p=26123","title":{"rendered":"EL MERCADO DEL ARTE"},"content":{"rendered":"\n<p>Ya he comentado en \u201cDialogar y controvertir la contemporaneidad\u201d que existen dos mercados del arte: uno de ligas menores y otro de ligas mayores. <\/p>\n\n\n\n<p>El mercado de ligas menores est\u00e1 casi circunscrito a los autores j\u00f3venes, maduros o incluso viejos, pero a\u00fan vivos. Y el de ligas mayores est\u00e1 casi circunscrito a los autores muertos, con muy pocas excepciones.<\/p>\n\n\n\n<!--more continuar leyendo-->\n\n\n\n<p>En las ligas menores se mueven negocios por lo general de miles de d\u00f3lares. Muy pocos casos de alg\u00fan mill\u00f3n esquivo y dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p>En las ligas mayores se mueven decenas o centenares de millones de d\u00f3lares, con negocios en los que un intermediario puede conseguir un r\u00e9dito que le permita no trabajar nunca m\u00e1s. Llegar pues a lo que el economista cl\u00e1sico norteamericano Thorstein Veblen considera un triunfador en su \u201cTeor\u00eda de la clase ociosa\u201d. Es decir un vencedor en la escala econ\u00f3mica que, por ese triunfo, no necesitar\u00e1 trabajar nunca m\u00e1s y que si bien podr\u00eda querer hacerlo, ser\u00e1, desde ese momento, para su regusto meramente. Para su s\u00f3lo placer y a su ama\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>El mercado de ligas mayores es tan esquivo, s\u00f3lo porque precisa un nivel de certezas respecto de los autores y sus obras, muy dif\u00edcil de conseguir: \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda para ese mercado un autor indudable del Arte Pl\u00e1stico? Es esa una pregunta intrincada. Tal indudabilidad cuesta mucho construirla. Incluso y por lo general, cuando hay valores pl\u00e1sticos a favor de un autor, esa indudabilidad s\u00f3lo la otorga el acto de estar muerto. Porque estar vivo implica un obvio grado de acci\u00f3n, que puede derivar en actos que causen descr\u00e9dito y duda, actos que da\u00f1en pues un prestigio, o que no lo aumenten en todo caso. S\u00f3lo la muerte aplasta un \u201cnada m\u00e1s\u201d sobre un autor, para que as\u00ed y por ello, tal vez el mercado del arte intente pasarlo a las ligas mayores, prop\u00f3sito que nada augura, pues muchos autores ser\u00e1n&nbsp; rechazados por a\u00f1os, d\u00e9cadas, siglos o para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es ese mercado del arte? \u00bfDe d\u00f3nde nace? \u00bfPor qu\u00e9 lo hace? Preguntas m\u00e1s dif\u00edciles, pocas m\u00e1s y si las hay, veremos. Aver\u00edg\u00fcese a economistas, soci\u00f3logos, historiadores y fil\u00f3sofos, para recoger el frenes\u00ed incoherente de la mayor confusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es entonces el mercado del arte? No s\u00e9 si por ambici\u00f3n, digo, por no aceptarse perplejo ante semejante asunto, deba intentarse una respuesta a esto. Algo que sirva a los aspirantes a las Artes Pl\u00e1sticas.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, comentarios sobre el m\u00e9todo: subastas de arte, acciones galer\u00edsticas, marchands. Todo en la Internet. Con sus secretos y su sinuosidad tan hundida en mil chismes y comentarios. Y luego alg\u00fan an\u00e1lisis extenso sobre ese mercado. Hablando en plata. Ese fue el m\u00e9todo inicial para este peque\u00f1o texto. Pero nada. Mera oscuridad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 existe un mercado del arte? \u00bfQui\u00e9n lo instal\u00f3? \u00bfC\u00f3mo y para qu\u00e9? Asuntos colindantes, oscuridades adyacentes de la misma negrura.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como los modernos no contestan, ni la Internet y su acci\u00f3n prol\u00edfica tampoco, quiso la suerte poner en las manos de quien busca respuestas a esa inquietud, lo \u00fanico que pod\u00eda faltar: un libro antiguo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed donde la actualidad enmuda (o enmudece si se prefiere) un libro viejo da en la clave. Y voy a intentar desglosar ahora su tema.<\/p>\n\n\n\n<p>El mercado del arte existe, nace, subsiste y se mantiene, porque la obra del Arte Pl\u00e1stico es una verdadera moneda universal. La m\u00e1s dif\u00edcil, por la que s\u00f3lo se apasionan las fortunas inmensas y la predilecci\u00f3n de los dioses.<\/p>\n\n\n\n<p>Las monedas virtuales (el bitcoin incluido) son juegos matematicoides que no alcanzan la rentabilidad del Arte Pl\u00e1stico, pues cuando un autor llega a los cielos del capital,&nbsp; all\u00ed se queda para siempre, mientras lo humano exista y la obra dure en su materialidad que la sostenga\u2026 (Sin esa materialidad \u00bfqu\u00e9 vender en una transacci\u00f3n futura segura? \u00a1Ah la materialidad de la obra\u00a1 \u00a1Sustrato perceptible, nicho l\u00fajico para la acci\u00f3n perceptual, que hace del Arte Pl\u00e1stico un verdadero Valor enmayusculado! Un lujo sin tremor. Feliz, extasiado, escondible como joya).<\/p>\n\n\n\n<p>El oro parece gran cosa, pero los joyeros y la joya misma cargan con una presunci\u00f3n que se antoja sucia, menos sacra en todo caso que el arte. M\u00e1s estable como cosa, pero a la vez hundida en una certeza tan simple, que se desnuda de pasi\u00f3n, de riesgo y as\u00ed, desnuda de ello, cae parad\u00f3jica en lo incierto, en lo tibio. S\u00f3lo el objeto del Arte Pl\u00e1stico verdaderamente exitoso, con toda la complejidad en ello impl\u00edcita, se va a la estratosfera del j\u00fabilo transaccional, adentro del mercado del arte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 problemas esconde el tema? Ya lo he dicho: la durabilidad de la obra en f\u00edsico asesta un interrogante que cada obra carga a su manera. Parece, por ejemplo, muy estable un bronce, pero no todos se resignan a su pesado ser, que simula un desprop\u00f3sito. Es complejo el caso y se vieron adem\u00e1s desprestigios en algunas manifestaciones del arte, cuando cada t\u00e9cnica mostr\u00f3 su limitaci\u00f3n circunscrita. El arte digital parecer\u00eda perfecto desde la durabilidad de un archivo madre correctamente conservado. Estable presencia. Meros c\u00f3digos, n\u00fameros nada m\u00e1s. Pero su multiplicabilidad a ultranza, le asest\u00f3 un duro golpe para que se hiciera en &nbsp;moneda, forz\u00e1ndolo a resignarse solo con tener, aislada, la otra fuerza de lo Pl\u00e1stico: el intento de ser mera cognici\u00f3n emocionada.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed llegamos al texto antiguo al que dije que iba a referirme: la editorial W. L. Jackson, inc., lanz\u00f3 en 1926 su \u201cColecci\u00f3n moderna de conocimientos universales\u201d y en uno de sus tomos se dedic\u00f3 al an\u00e1lisis del comercio, bajo el siguiente encabezado: \u201cTodos los negocios est\u00e1n entrelazados. Lo que significa el dinero. Su fuerza y su uso\u201d. Pues bien, desde su cap\u00edtulo 34 \u201cel misterio del dinero\u201d lanza su luz sobre esta oscuridad:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl gran historiador de Roma Mommsen, hizo notar que los pueblos de las civilizaciones primitivas del mundo, lo mismo que los modernos, seleccionaron para usar como moneda, mercanc\u00edas que eran m\u00e1s ornamentales que \u00fatiles.<\/p>\n\n\n\n<p>Este hecho requiere una explicaci\u00f3n, la cual podr\u00e1 proyectar alguna luz sobre uno -al menos- de los misterios del dinero: si hay alguna separaci\u00f3n, alguna diferencia fundamental entre los art\u00edculos de necesidad y los de lujo, est\u00e1 en que la apetencia humana por los art\u00edculos de necesidad, es saciable, mientras el deseo de adornos y de las dem\u00e1s cosas que satisfacen el gusto de la distinci\u00f3n y el fausto, es insaciable\u201d. (P\u00e1g. 333).<\/p>\n\n\n\n<p>De esto se deriva una condici\u00f3n muy llamativa que implica definir qu\u00e9 asunto es el lujo y entonces diremos que, derivado de ello, la belleza funge como fuente de toda monetizaci\u00f3n, capaz de vestir de aut\u00f3crata o potentado a un sujeto cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces y por ello, el dinero, en tanto que objeto transable u objeto moneda, resulta constituido m\u00e1s sobre asuntos de lujo que sobre los necesarios. Lo necesario tiene un l\u00edmite en su satisfacci\u00f3n, mientras carece de l\u00edmite el lujo. Siempre se lo tolera m\u00e1s y m\u00e1s. \u00bfQui\u00e9n querr\u00eda que le paguen solo en alimentos? Saciado el hambre, ese alimento es dif\u00edcil de guardar, so pena de que se nos da\u00f1e entre las manos. Muy por el contrario, los lujos, construidos sobre asuntos relativamente estables que son acumulables casi sin l\u00edmite, se convierten en dinero. As\u00ed ha ocurrido con el oro, la plata y el arte.<\/p>\n\n\n\n<p>El tema m\u00e1s determinante aqu\u00ed, est\u00e1 en que el lujo se propone (o intenta, cuando menos), mejorar al yo. Le hace pues en todo caso propenso a tolerar las inclemencias de la pugna social. Padeciente como es el yo de cada sujeto humano, en este cisma competitivo en el que todo se disloca, el lujo viene a se\u00f1alar aqu\u00ed los supuestos vencedores de la pugna.<\/p>\n\n\n\n<p>Retirar al Arte Pl\u00e1stico de ese territorio, implicar\u00eda el imposible de hallar un objeto transaccional m\u00e1s atractivo que el Arte Pl\u00e1stico mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero pese a este panorama evidente, lo que sorprende es la desconsideraci\u00f3n generalizada que se proyecta, ya no sobre el Arte Pl\u00e1stico, sino sobre sus autores. Lo digo porque todo el mercado de ligas menores est\u00e1 hecho para que apenas subsistan esos autores, toda vez que a m\u00e1s producci\u00f3n, m\u00e1s ligereza y a m\u00e1s ligereza, mayor descr\u00e9dito. Y en un sentido contrario, a una menor producci\u00f3n, crecer\u00e1 la dificultad para esa supervivencia. Cierto car\u00e1cter insoluble hace muy espinoso todo esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo del caso es que muy pocos autores soportar\u00e1n al fin est\u00e1 centr\u00edfuga milim\u00e9trica de la ambici\u00f3n. Y a eso se agrega un elemento que resuena a maldici\u00f3n y que nos obliga a suponer otro escenario anterior al mercado del arte de ligas menores, algo as\u00ed como un nivel inferior-juvenil hundido en el asco: para infortunio de las Artes Pl\u00e1sticas, nunca que alguien pague por una obra Pl\u00e1stica, abandona el prop\u00f3sito de hacer una inversi\u00f3n, olvid\u00e1ndose que la compra de cualquier otro objeto-mueble, implica el deterioro inminente de cada valor. As\u00ed es siempre, excepto para el caso de las Artes Pl\u00e1sticas, territorio en el cual todos suponen que un gasto cualquiera deber\u00eda representar r\u00e9ditos. Pero como es oscur\u00edsimo el asunto, es decir, como no puede saberse si en una reventa futura podr\u00e1 crecer el dinero que se ha invertido, pues entonces ese mercado anterior al de ligas menores y que he llamado mercado de nivel inferior-juvenil, s\u00f3lo por hacer referencia a que intenta trabajar con los autores verdaderamente m\u00e1s inexpertos, pasa a exigirle a esas juventudes que paguen por anticipado en el territorio en el que son m\u00e1s d\u00e9biles: Presion\u00e1ndoles a sujetarse pasivamente a las normas que les dictan los galeristas y curadores. Conform\u00e1ndose pues, en torno de esos j\u00f3venes autores, la exigencia de ser sujetos d\u00f3ciles de aspecto aparentemente inquietante. Se equivoca Marcel Duchamp al menos con los j\u00f3venes, cuando dice: \u201cEl artista de hoy pinta libremente y ya no est\u00e1 al servicio de los mecenas, a quienes, por el contrario, impone su propia est\u00e9tica\u201d (V\u00e9ase \u201cEscritos. Duchamp du signe\u201d Ediciones GG Gustavo Gili ISBN 84-252-0704-5, 1975, p\u00e1g. 202).<\/p>\n\n\n\n<p>No lo creo as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Consciente de dejar la apariencia de un corte argumental extra\u00f1o aqu\u00ed, quiero decir que algunas de aquellas problem\u00e1ticas giran de manera terrible en un texto de Luis Camnitzer publicado en la Internet bajo el t\u00edtulo \u201cLa ense\u00f1anza del arte como fraude\u201d. Dice Camnitzer:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cQuiero comenzar esto con dos afirmaciones pedantes y negativas. Una es que el proceso de educaci\u00f3n de los artistas en el d\u00eda de hoy es un fraude. La otra es que las definiciones que se utilizan hoy para el arte, funcionan en contra de la gente y no a su favor.<\/p>\n\n\n\n<p>La parte el fraude est\u00e1 en la consideraci\u00f3n disciplinaria del arte, que lo define como un medio de producci\u00f3n. Esto lleva a dos errores: el primer error en la confusi\u00f3n de la creaci\u00f3n, con la pr\u00e1ctica de las artesan\u00edas que le han cuerpo. El otro error es la promesa, por implicancia, de que un diploma en arte conducir\u00e1 a la posterior supervivencia econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>La educaci\u00f3n formal del artista sufre de las mismas nociones que imperan en todas las disciplinas: que la informaci\u00f3n t\u00e9cnica sirve para formar al profesional y que despu\u00e9s de adquirir esta informaci\u00f3n uno podr\u00e1 mantener una familia. En los Estados Unidos, en donde la educaci\u00f3n no es un derecho sino un producto comercial de consumo, esta situaci\u00f3n es llevada al nivel de caricatura obscena. La inversi\u00f3n econ\u00f3mica para recibir el diploma final de maestr\u00eda, el maestro de bellas artes, en una universidad desente, es de unos $200,000 d\u00f3lares. Al final de ese gasto, la esperanza es vender la obra producida o ense\u00f1ar a generaciones venideras. A\u00fan si esto no es literalmente as\u00ed en otros pa\u00edses, el concepto probablemente funcione en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>En los 35 a\u00f1os que estuve ense\u00f1ando a nivel universitario en los Estados Unidos, probablemente tuve contacto con alrededor de 5000 estudiantes. De ellos, calculo que un 10%, es decir unos 500, ten\u00edan esperanza de lograr el \u00e9xito trav\u00e9s de muestras en el circuito de galer\u00edas de arte. Quiz\u00e1s una veintena de ellos lo haya logrado. Esto significa que 480 terminaron con la esperanza de vivir de la ense\u00f1anza. No s\u00e9 cuantos lograron conseguir un puesto de profesor. Pero s\u00ed puedo sacar la cuenta de que si 5000 estudiantes fueron necesarios para asegurar mi salario, esos 480 estudiantes, al llegar a profesores, necesitar\u00e1n de 240.000 &nbsp;alumnos para sobrevivir. Si seguimos el c\u00e1lculo hacia las generaciones siguientes, r\u00e1pidamente llegaremos al infinito\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de ah\u00ed, sigue Camnitzer desarrollando un texto denso que parece haberse preparado de maneras aparentemente correctas para resistir en los flancos m\u00e1s d\u00e9biles. Voy a entresacar otros cuatro p\u00e1rrafos que den una idea de la propuesta de Camnitzer respecto de lo que \u00e9l considera los valores del arte conceptual, opuesto a aquel arte que s\u00f3lo se propone hacer cosas, como si se tratase de \u201cun medio de producci\u00f3n\u201d de algo que resulte tal vez vendible.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar dice Camnitzer:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa definici\u00f3n del arte es otro problema. Me gusta pensar que cuando se invent\u00f3 el arte como la cosa que hoy aceptamos que es, no fue como un medio de producci\u00f3n, sino como una forma de expandir el conocimiento. Me imagino que sucedi\u00f3 por accidente, que alguien formaliz\u00f3 una experiencia fenomenal que no encajaba en ninguna categor\u00eda conocida, y que eligieron la palabra \u201carte\u201d para darle un nombre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi primera discrepancia estriba en que no concibo ning\u00fan ser humano que estuviese nunca en ese trance de \u201cinventar el arte\u201d toda vez que, como he propuesto en el texto \u201cDibujo y cognici\u00f3n (\u00bfuna fantas\u00eda contra matem\u00e1tica?)\u201d, supongo que el ser humano no invent\u00f3 el arte sino que fue el arte el que invent\u00f3 al ser humano. No imagino pues un ser humano, estructurado ya como tal, completo como tal, pero carente sin embargo de toda capacidad art\u00edstica, al que de repente, como propone Camnitzer, \u201cpor accidente\u201d se le presenta la posibilidad de llevar a cabo pues la invenci\u00f3n del arte. Contin\u00faa Camnitzer:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa comercializaci\u00f3n del arte subraya el hecho, aunque muchas veces negado, que la pol\u00edtica sea una parte de la definici\u00f3n del arte. Y es como consecuencia de la propiedad del contexto y de esta negaci\u00f3n, que la separaci\u00f3n de arte y pol\u00edtica en entidades discretas, no solamente es reaccionaria y una manera de limitar la libertad del artista, sino que tambi\u00e9n es una falacia te\u00f3rica. De manera que si, todo arte es pol\u00edtico, y no, no todo el arte es lo que entendemos como un \u201carte pol\u00edtico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTodo arte es pol\u00edtico pero no todo arte es arte pol\u00edtico\u201d, es lo que puede llamarse una aseveraci\u00f3n enroscada. Pero contin\u00faa Camnitzer:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCuando discuto arte, creo en seres politizados, no en programas pol\u00edticos. As\u00ed que no creo que se trate de hacer arte pol\u00edtico, sino de politizar a la gente y ayudarles a hacer arte\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ese \u201cpolitizar a la gente y ayudarles a hacer arte\u201d, desnuda una vanidad imposible de cargar.<\/p>\n\n\n\n<p>Contin\u00faa Camnitzer:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa educaci\u00f3n de los artistas, entonces y es mi opini\u00f3n, consiste de tres pasos en los que el profesor puede actuar de gu\u00eda y, m\u00e1s importante, de interlocutor:<\/p>\n\n\n\n<p>Primero: plantear y formular un problema creativo interesante.<\/p>\n\n\n\n<p>Segundo: resolver el problema lo mejor posible.<\/p>\n\n\n\n<p>Tercero: empacar la soluci\u00f3n en la manera m\u00e1s apropiada para expresar y comunicarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Este orden de prioridades desmitifica un proceso que generalmente se acepta en un formato irritantemente oscurantista, especialmente cuando se enfatizan la inspiraci\u00f3n, la intuici\u00f3n y la emoci\u00f3n. La inspiraci\u00f3n parece ser una intuici\u00f3n que flota en el aire y entra por la nariz, as\u00ed que nadie es culpable de ella y la podemos ignorar. La intuici\u00f3n, que supuestamente viene de adentro, es otra cosa. El rol de la intuici\u00f3n es innegable, pero en el arte su importancia no el m\u00e1s grande que en la filosof\u00eda, o posiblemente incluso que en la ciencia. Adem\u00e1s solamente intuimos qu\u00e9 cosa es la intuici\u00f3n. Nos metemos as\u00ed en un proceso que puede seguir interminablemente, y que es dif\u00edcil de separar de la mera asociaci\u00f3n de ideas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en cuanto a la expresi\u00f3n emocional, otra de las atribuciones del arte, no tiene una importancia mayor que la que pueda tener una buena confesi\u00f3n u otro material biogr\u00e1fico. Son todas cosas que no hay que descartar, pero que no se deben idolatrar ni aceptar como dogmas creativos. Es esta aceptaci\u00f3n lo que permite que gente aparentemente racional, declare que hacer arte no se puede ense\u00f1ar. Walter Gropius, fundador de la Bauhaus era uno de ellos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No creo que sea posible volver a trazar en un p\u00e1rrafo tan breve, un programa para las Artes Pl\u00e1sticas tan conciso, aunque a la vez, tan equivocado. Bien advierte Camnitzer, al comenzar ese p\u00e1rrafo que \u201ces su opini\u00f3n\u201d. Pues s\u00ed. Es eso. Aunque todo lo es. Incluso este texto m\u00edo que mi mera opini\u00f3n. Como ha de serlo tambi\u00e9n el texto \u201cIdea\u201d de Erwin Panosfsky, en el cual Panofsky advierte que el arte, desde siempre, se mueve desde dos fuentes enfrentadas, que se realimentan: En primer lugar&nbsp; El Innatismo desde el cual se conforma la manera de cada autor, su estilo o gesto personal, art\u00edstico, intransferible y por eso inense\u00f1able y en segundo lugar, el naturalismo como sistem\u00e1tica de aprendizaje art\u00edstico desde la interacci\u00f3n cultural, que deriva en prop\u00f3sitos de metodolog\u00eda, respecto de la materia o ingrediente con el que ser\u00e1 construido un arte y la forma gruesa desde la que ese arte se intentar\u00e1 construir. Digo gruesa por referirme a intensiones someras que desconocen el verdadero detalle menudo de la construcci\u00f3n art\u00edstica en s\u00ed, la cual solo en el acto pr\u00e1ctico de la creaci\u00f3n misma ha de aflorar. Asuntos que pronto se tornan en teor\u00edas, c\u00e1nones y finalmente conceptos. Todo hasta ah\u00ed era el territorio denso del arte en medio del cual el Innatismo y el Naturalismo se realimentaron de manera enriquecida.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta aqu\u00ed es la opini\u00f3n de Panosfky. Y respecto de esto y desde aqu\u00ed, ser\u00e1 solamente la m\u00eda, y un poco antes, fue la de Camnitzer. Opiniones nada m\u00e1s. Claro que las opiniones, por nada m\u00e1s que sean, se las debe dividir en opiniones sesgadas y opiniones complejas. Las complejas intentan ser completas. Intentan pues lidiar con todos los ingredientes que alg\u00fan asunto contiene. Mientras las sesgadas desechan, arrasan con lo que no les va, lo niegan con un gran atrevimiento inocente o c\u00ednico. Leer a Camnitzer diciendo que la inspiraci\u00f3n es mero aire que entra por la nariz, es burla rara. La inspiraci\u00f3n es la manera como denomina toda la corriente expresionista a la concentraci\u00f3n dif\u00edcil e ind\u00f3mita que se hace imprescindible a ese trabajo. Y leerle diciendo que la creencia respecto de que esa concentraci\u00f3n no se puede ense\u00f1ar, es oscurantismo, ataca toda forma de expresionismo, ya que si bien cada autor desglosa su expresi\u00f3n a su manera, esa manera, ese gesto o ese estilo no pueden ser transferidos desde otro autor o hacia otro autor, gracias a ninguna ense\u00f1anza.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto nos lleva a suponer un enfrentamiento de Luis Camitzer, a nombre del conceptualismo que \u00e9l representa, en contra del expresionismo en su totalidad. Nada menos. Tremendo rival no declarado al que lo conceptual, sin nombrarlo, ha querido enfrentarse. Porque el concepto pec\u00f3 el pecado que destron\u00f3 a luzbel del lado de Dios. Y se hizo en concepto puro y duro. Y hecho eso, se propuso arrasar con lo que no entend\u00eda ni dominaba. Luis Camnitzer, por ejemplo, se enfrenta al Picasso tard\u00edo, expresionista por antonomasia, pretendiendo burlarse de un grabado picassiano (aguafuerte titulado \u201cModelo y escultura surrealista\u201d serie vollard n 74, al que parodia, supuestamente, asegurando que ese grabado solo es una pobre l\u00ednea de 813 cent\u00edmetros, que camnitzer convierte en un hilo montado en una espiral&nbsp; negra sin sentido ninguno). Pueden estar intranquilos, pues escogieron, en el expresionismo art\u00edstico, a un rival que, estando inscrito, inherente y consubstancial a lo humano, no le podr\u00e1n vencer nunca, por muchas burlas o confrontaciones sesgadas e innecesarias que intenten.<\/p>\n\n\n\n<p>Alguna vez o\u00ed decir a mi profesor de acuarela, querid\u00edsimo maestro Teodoro Jaramillo, que todos los actos humanos eran acciones pol\u00edticas, incluidos los actos que negaban la pol\u00edtica en si. No lo creo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como decir que todo es afirmaci\u00f3n, incluida la negaci\u00f3n, y que lo pol\u00edtico es insustra\u00edble de lo humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero un arte o un p\u00fablico forzosamente politizado, t\u00f3rnarse en verdad en otra fuerza meramente pol\u00edtica, que termina por alejarse del arte.<\/p>\n\n\n\n<p>La pretensi\u00f3n de Camnitzer de que la pedagog\u00eda del arte debe ense\u00f1ar a pensar al estudiante, es cuando menos chocante.<\/p>\n\n\n\n<p>Que un autor del arte se haga due\u00f1o de una gran vanidad, pase. Que un profesor universitario recalce y radicalice esa vanidad llev\u00e1ndola a su segundo piso, vuelva y pase. Pero que se tome al estudiante como un sujeto al que debe somet\u00e9rsele a un cribado metodol\u00f3gico que le \u201cense\u00f1e a pensar\u201d, ofende. Y cuando menos, &nbsp;anula, o da\u00f1a la carga innatista del arte, la carga personal, instintiva, gestual o estil\u00edstica que algunos estudiantes seguramente poseen como diamantes esenciales que deber\u00edan ser cuidados para que se manifiesten luego, antes que sometidos a esa cribaci\u00f3n del pensamiento tan infame.<\/p>\n\n\n\n<p>Prefiero la mezcla suculenta de lo innato y lo metodol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esa metodizaci\u00f3n devino en una corriente conceptualista pura y dura, que, aureolada de vanidad, rivaliza con todo, sin inquietarse de a qui\u00e9n hace su rival. Y si se hiciera pues preciso disolver esa trabaz\u00f3n de lo innato y lo metodol\u00f3gico, disoluci\u00f3n que deriv\u00f3 en este conceptualismo puro y duro, pues prefiero lo contrario: porque, del innatismo a\u00fan nacen conceptos, mientras que de un conceptualismo puro y duro que niega al innatismo, surge el desastre de un arte cercenado.<\/p>\n\n\n\n<p>No quiero imaginarme a un Luis Camnitzer que viajara hacia atr\u00e1s en el tiempo, para sugerirle a Carlos Gardel que politice su vida y su acci\u00f3n art\u00edstica y la disuelva en conferencias, textos y enmara\u00f1amientos politizados, antes que convertida exclusivamente en canciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando un autor ejerce su condici\u00f3n innata respecto de lo que puede ser su obra, se ha puesto pues en contacto con los territorios de un inframundo ps\u00edquico que debe ser venerado, antes que arrasado por las pretensiones politizantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni para qu\u00e9 decir que el mejor concepto que puede aprender el p\u00fablico respecto del arte es que los conceptos tienen alcances limitados, pues se presentan desde un juego verbal del cual tambi\u00e9n ha nacido el poder y no es cre\u00edble que surgiendo el lenguaje, el concepto y el poder, del mismo lugar, vayan los conceptos mismos a purificar al poder. Simplemente ser\u00e1n los conceptos una parte m\u00e1s de lo que dicen criticar.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00f3mo resuenan aqu\u00ed de tremendas las palabras de Harold Rosenberg, seg\u00fan las cuales \u201cel nuevo arte es como un chiste sin sentido del humor, contado una y otra vez, hasta que comienza a sonar como una amenaza\u2026 Porque ese nuevo arte es un arte publicitario que se anuncia a s\u00ed mismo como un arte que odia la publicidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Supongo otro papel para los artistas profesores: enfrentar al estudiantado con el terreno ind\u00f3mito de lo est\u00e9tico y ah\u00ed en ese territorio, los fracasos ser\u00e1n \u00e9xitos: porque cada que un alumno se estrelle contra el imposible de sus anhelos pl\u00e1sticos, los conceptos surgir\u00e1n m\u00e1s desprestigiados y desde ese desprestigio de los conceptos, el sujeto aparecer\u00e1 m\u00e1s humanizado. Por que los conceptos no humanizan. Primero se entronizan&nbsp; y luego someten. \u201clos seres humanos se encuentran embrollados en la red del lenguaje y no lo saben\u201d, dijo Ludwing Wittgenstein en su Gram\u00e1tica filos\u00f3fica. (V\u00e9ase \u201cGram\u00e1tica filos\u00f3fica, fundamentos de las matem\u00e1ticas\u201d, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, 1992, ISBN 968-36-2266-6, P\u00e1g. 913). Y bueno, all\u00e1 mismo, en esa confrontaci\u00f3n que busca el valor de lo Pl\u00e1stico, all\u00e1 donde los fracasos son \u00e9xitos, ah\u00ed, &nbsp;tambi\u00e9n los \u00e9xitos han de ser \u00e9xitos, pero nuevamente desde el desconcierto de un territorio expresionista sumergido en la humildad de su incertidumbre nunca sujetable a dominio alguno.<\/p>\n\n\n\n<p>El mayor aporte que puede hacerse a los conceptos, es empujarles a la humildad desde el insoluble laberinto de la est\u00e9tica art\u00edstica, es decir haciendo lo contrario a entronizarlos. Con profesores as\u00ed, se abrir\u00e1 un nuevo espacio de humanizaci\u00f3n contrario al que todos han esperado desde el lenguaje, espacio de humanizaci\u00f3n desconcertante, que ayude a resistir la desconsideraci\u00f3n esencial de un mercado del arte hecho para los muertos y para desconsiderar doblemente a los m\u00e1s j\u00f3venes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya he comentado en \u201cDialogar y controvertir la contemporaneidad\u201d que existen dos mercados del arte: uno de ligas menores y otro de ligas mayores. El mercado de ligas menores est\u00e1 casi circunscrito a los autores j\u00f3venes, maduros o incluso viejos, pero a\u00fan vivos. Y el de ligas mayores est\u00e1 casi circunscrito a los autores muertos, &hellip; <a href=\"https:\/\/vicentematijasevic.com\/?p=26123\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;EL MERCADO DEL ARTE&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[]},"categories":[15,13],"tags":[20,28,19],"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"vp_sm":false,"vp_md":false,"vp_lg":false,"vp_xl":false,"vp_sm_popup":false,"vp_md_popup":false,"vp_xl_popup":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"post-thumbnail":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Vicente Matijasevic","author_link":"https:\/\/vicentematijasevic.com\/?author=2"},"uagb_comment_info":2124,"uagb_excerpt":"Ya he comentado en \u201cDialogar y controvertir la contemporaneidad\u201d que existen dos mercados del arte: uno de ligas menores y otro de ligas mayores. El mercado de ligas menores est\u00e1 casi circunscrito a los autores j\u00f3venes, maduros o incluso viejos, pero a\u00fan vivos. Y el de ligas mayores est\u00e1 casi circunscrito a los autores muertos,&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vicentematijasevic.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26123"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vicentematijasevic.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vicentematijasevic.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vicentematijasevic.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vicentematijasevic.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26123"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vicentematijasevic.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26124,"href":"https:\/\/vicentematijasevic.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26123\/revisions\/26124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vicentematijasevic.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vicentematijasevic.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vicentematijasevic.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}